domingo, 23 de octubre de 2016

¿Cómo tratarla...?


El tratamiento de la epilepsia es principalmente farmacológico. En más de la mitad de los enfermos el tratamiento farmacológico es eficaz al primer intento, un 20% de los pacientes necesitan ajustes o combinar varios fármacos, pero aproximadamente otro 20% de casos son incontrolables con los fármacos actuales y puede ser necesario recurrir a la cirugía, aunque ésta no está recomendada en todos los casos. Los fármacos utilizados son: la familia de los Bartituricos, son los más antiguos y crean tolerancia, y la familia de las benzodiacepinas, mas modernos que los anteriores y por tanto menos tóxicos. 


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El tratamiento quirúrgico, consiste en la extirpación total o parcial del tejido anormal del cerebro responsable de las crisis. El requisito principal es que la epilepsia sea focal, que la lesión perfectamente localizada sea accesible quirúrgicamente y poderse extirpar sin causar otros daños neurológicos.


Resultado de imagen de implantacion de electrodo en epilepsia


Otra opción es la implantación de un electrodo para estimular el nervio vago. Consiste en implantar debajo de la piel a la altura de la clavícula un generador de impulsos similar al de los marcapasos cardiacos del que parten unos electrodos que estimulan al nervio vago a nivel del cuello. Se cree que este nervio conecta con muchas zonas del cerebro que están a menudo implicadas en la epilepsia.

Por otro lado, si los medicamentos no dan resultado, otra alternativa es llevar una dieta rica en grasas y baja en hidratos de carbono y proteínas, generando cuerpos cetónicos que realizan la acción del bloqueo de las neuronas; en algunas convulsiones infantiles han tenido mayor eficacia que los fármacos. Esta dieta cetogénica debe estar supervisada por un profesional, ya que puede tener efectos secundarios. Evitar:

    Resultado de imagen de dieta cetogenica
  • Pomelo u otras frutas cítricas
  • Alcohol
  • Infusiones o suplementos herborísticos

Para empezar...


              
¿Qué es?

La epilepsia es un trastorno en el que el cerebro no puede parar los impulsos eléctricos de las neuronas lo que causa que el nivel de actividad eléctrica en dicho órgano aumente. Cuando el cerebro sufre este aumento repentino, produce una crisis epiléptica en el que la persona afectada podrá sufrir movimientos incontrolados e involuntarios de cuerpo y convulsiones.

Para considerar a una persona con este trastorno tendrá que tener crisis epilépticas con frecuencia. Esta enfermedad no es causada debido a ninguna enfermedad o retraso que pueda tener el paciente, sin embargo, en el caso de que el paciente tenga alguna enfermedad o algún retraso puede tener ataques epilépticos.

Tipos de epilepsia:

Hay varios tipos de epilepsia, es importante identificar qué tipo de epilepsia tiene cada persona dependiendo de los ataques que esta tenga y de esta forma tendrá un tratamiento u otro. Las crisis epilépticas se dividen en dos grandes grupos: crisis focales o parciales y crisis generalizadas. Las crisis focales se encuentran en una parte concreta de la corteza cerebral y se desplazan a otras regiones. Las crisis generalizadas se forman en ambos hemisferios cerebrales y se asocian a la alteración de la conciencia.

Causas:

La mayor parte de los casos de epilepsia no tienen un origen concreto. Aunque se sabe que la mayoría de los casos tienen anomalías corticales microscópicas en las conexiones neuronales o alteraciones en receptores y neurotransmisores que regulan la actividad eléctrica de las células. Además, en el caso de que el sujeto tenga alguna enfermedad que afecte a la corteza cerebral, el sujeto podrá tener ataques epilépticos.

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